Tuesday, March 27, 2007

NACHO CITY SONG




donde la cerveza
es el mejor asunto
de la política

donde le dan por DETROIT
por VIRGINIA

donde no se puede
separar el agua
del lodo

ahí mero
justo al lado
de iglepas

escucho el cantar
de la negra noche

no puedo decirte puta
porque las ofenderia.

LA MARCHA DE LOS PINGUINOS


Monday, March 26, 2007

GENERACIÓN ESPONTÁNEA

Para Basi, Cinthia y Allison.























Un ovulo encontró a un espermatozoide en el aire. Por azar del destino chocaron. No estoy loco, estoy conciente. Mi padre se hizo a si mismo. No tuvo padre ni madre. Lo criaron sus abuelos.
Yo tengo mucha madre. ¡De a madres! Ella me lava la ropa a escondidas. La pongo en bolsas de plástico en el armario. Me meto a bañar. No hay nada mas lindo como entrar en la regadera con agua caliente.
No puedo acostumbrarme a hacerlo con un vaso de plástico. Sentado en un banco de color naranja. Creo en las buenas intenciones de mis rommies, pero hay algo indispensable como el boiler.
Soy embajador con poderes especiales. Un EMBAJADOR PLENIPOTENCIARIO EN EL EXILIO. Tengo inmunidad diplomática. No pueden desalojarme. Las maletas están en la biblioteca. Duermo en un converticama. Se clava un tubo en mi espalda, cada noche, a medio día, cuando despierto, después de desayunar, tomo una siesta para recuperar las horas de mal dormir.
No puedo separar el agua con el lodo. Yo quiero yo puedo yo quiero. Si en el morir esta la gloria, lo difícil es vivir. Pero si le pierdes el miedo, ya veras como le pierdes el miedo.
Soy un hijo sin PADRE. El DON cada vez al verme pone sui mano de luchador de juguete. No soy el padre de su nieta. Ni mi ex es la madre de mi hija. A ella la cuidan sus abuelos.
Ella dice: tiene buena educación. Por supuesto. No vive con nosotros dos. Ni solos ni juntos.
Hoy habrá cotorreo.
A ver si se encuera un poquito. Hablo en ingles. Nadie se va a acordar de lo de anoche. Hoy hay cotorreo. No tengo problemas.
Acércate y te puedes quemar. Desde que ella, mi hija, llegó a mi vida, me he vuelto más religioso. No busco hoteles donde andar pensando donde echarme un palenque.
Donde salten los cucarachos. Ni amores purepechas. Donde ellas mas me quieren, donde mas me hunden. Se esto es difícil. Tanta miseria. La verdad me confunde.
Como me van a querer si huelo a puro leoncillo. Hijote mi amor, porque tienes ser así.
¿Quien te hacesora? ¿Quien te hace zorra?.
Un ovulo encontró en el aire a un espermatozoide. Generación Espontánea. Mi padre no tuvo a nadie. Yo no tengo padre. Mi hija no tiene ni padre ni madre.
Si pudiera ver con tus ojos. Te encontraría en el intento.

Friday, March 23, 2007

Las méndigas


princesas de arrabal
bailadoras de la cumbia
vallenata que pega
en el mero corazón

hable quien hable

morenas de fuego
su territorio
escalones de ciudad

camiseta blanca
prueba de abrazos
pantalón de mezclilla
cadera

matan el tiempo
con sus escotes

hablan de amor
soñando perder virginidad

clavan sellos
desamparo

hoy desatan
al diablo
lo fuman

así son
sus pasos:

no pesan.

Thursday, March 22, 2007

QUE PUEDES PEDIR DE LAS VIEJAS AMISTADES



yo tengo
un compa
que su esposa
lo madreaba

un dia
le aventó
un librero
en la cabeza

sali corriendo
cerveza en mano

vaya
mi misoginia
tiene cara y cuerpo
de mujer.

Wednesday, March 21, 2007

EL ZACATITO PLATICADOR



Para David Hipolito

Hay sitios obscenos para desayunar, comer o cenar. Uno en especial siempre provoca malestar estomacal. Está ubicado a espaldas de mi anterior trabajo. Lo atiende un tipo bastante crecido en carnes, pero más, en egolatría.
Con mucha frecuencia las cuentas salen alteradas, vulgares caballazos, pero si estas entrado en cerveza, no prestas atención a la cuenta.
Sales aun campante diciendo gracias al ladrón, por haberte asaltado de manera impune.
En ese lugar acordó Claudia nuestra reunión. Pido agua mineral con limón y le agrego sal. Leo en la espera a Octavio Paz.
La luz blanca, implacable, golpea los ojos con demasiado orgullo. Espero no se retrace mucho mi anfitriona. Admiro la puntualidad de los ingleses, su manera de beber, pero jamás en mi vida podría vivir en un lugar tan oscuro y húmedo. Sería como vivir en el precipicio.
Romualdo llega con su cara de adolescente en busca de la próxima aventura. Siempre he tenido la duda del tipo de choro utilizado para llevar a la cama a las chicas. Lo hace con tanta facilidad, las envuelve como boa, poco a poco las devora y las engulle.
Muchas mujeres lo consideran carita. Debió ser profesional del fútbol. Tiene una condición atlética muy fuerte. Anda en busca del último orgasmo dice. Río cómplice.
Música congelada esta en los monitores. Romualdo espera a David Hipólito. Lo Recuerdo bien. Un excelente pintor. Pasan los minutos y mi anfitriona no llega. David si lo hace. Trae un cuaderno con grabados de Zarazua.
Llevo cuatro semanas sin beber. Pero los acompaño a la casa del presentador cultural de televisión.
En el nombre del cielo os pedimos quebrada, pues no puede andar, con la peda atorada. Aquí no es panzón, sigan adelante, pues no puedo hablar no vaya a ser una mamada.
Cuatro caguamas Carta Blanca. El agua mineral en envase desechable es para mí.
David acaba de llegar de REAL DE CATOCE. Nos invita a visitarlo, quiere llevar allá a los actores de la vida cultural de la ciudad.
Aun ando lampareado. Tomo asiento sobre unos libros y libretas del compa. Me vale madres. David y su zacatito platicador.
Ya no le hace al perico, es muy caro, y muy adictivo. Trato de no pensar en eso. Podria hacerse de agua mi nariz.
Zacatito platicador me mató una vez. Quise hacer el amor con mi entonces novia, la primavera nocturna, pero cometí el error de tomar 18 victorias.
Fumar dos churros completos en el carro de mi también ex compa. En casa de ella, no me pude sostener el estomago y devolví toda su habitación, mientras ella intentaba ponerme cachondo diciendo cosas al oído.
Pero el zacatito platicador es mágico dice David. Le creo.
Ya habrá otra mujer con quien probar mejor suerte, quizá en REAL DE CATORCE, encuentre la muerte chiquita.





HORA CERO



el sombrero
tu insoportable levedad
testigo mudo
de mis fantasías

primavera nocturna
yazmín

a lápiz
ese retrato Veneciano

desnuda
sales del armario

no hay esperanza
ni fe
al caer embelezado

antes habría vendido
mi alma gitana
dejado de beber
de esnifar

salgo de la habitación
el miedo antes
hasta no poder
estar en pie

todo tiene su final

exiliado de tus caricias
juré crecer

me he vuelto
alérgico a la CANELA
al vino tinto
a la pasta
a tu memoria.

Tuesday, March 20, 2007

NO PIENSES QUE FUI YO















señoritas en la calle
putas en la cama

con rabo

con mucha sal

pelirrojas lechosas ojos claros

me indigiere tu indiferencia

a cuatro patas
a veinte uñas

nunca cambiaría
algo por gustarte.

En el bosque de la china (versión Fidel Castro)



















basi
su lira

valdi
su lira

dj agustin
sus scratches

alguien hace ruido con la boca
marcando el tiempo

mil millones de chinos
encuerados todos

el viejo del tractor
los cholos lo apedrearon
eeeeeeeeera gay

en el bosque de la china
una chinita se perdió
y como yo andaba bien loco
su rayita me enseñó.

LA PRINCESA FRUTI LUPIS


Para Lesly y Susana

la princesa fruti lupis
corre por todo el parque
sin parar
es un tren sin freno

la princesa fruti lupis
baila canciones de tatiana
tararea a las bratz

come pollo a trozos

se llama blanca nieves

la princesa fruti lupis
despierta cuando
la ciudad abre con blanca magia
sus manos.

Basta de llamarme así

Para Pedro López Alvarado
baby FACE
bigotes de morsa
barba de candado
tercero en discordia

la chica tatuaje
pone lubricante
a su imaginación

el vídeo
tres chicos anabólicos
en acción

ella sumisa
tanga amarilla de precaución
ojos vendados

carrusel
donde nada es real
nada que pensar

la cosecha en el campo
de manzanas

baby FACE
termina primero
salpica la cámara

luego
bigotes de morsa

al último
barba de candado

apagamos la imagen

el galaveriano
mi amigo pedro
se va temprano a casa

sospecho
de su cita fantasma
desde que se pinta
el cabello de rubio.

Si vuelves a casa, si ando borracho


Para Gabo y Alanis.
se que soy un pelado

sos grasa dijo un argentino
mientras bailaba
con su hija
y las amigas de su hija

su madre fumaba
marihuana con el dealer irlandés
vestido de negro

vaya
soy un naco
un fresa lumpen
un fracasado

aun después de todo
tengo corazón.

El amor no muere solo cambia de lugar


Para Juan Carlos Gómez




la música
libro de aire comprimido

a ella
le hago el amor

no duele
la cabeza

no hace falta
aspirina
paroxetina
cafeina
o cocaina

la música
revoluciona.

HUNTER


duerme con dos o tres al mismo tiempo
son solo amigas
suben y bajan el tubo
del teibol del Partenón siempre en ON
tienen solo diez
y seis años
pero el kilometraje
de sus cuerpos
marca muchos mas kilómetros
por sexo

hunter
de cacería
por la ciudad
en la presa de la boca
desvalijando carros

hunter
un gran tipo
en su patio
las tangas
de sus amigas
se van acumulando.

Pelirroja Peligrosa


Acostumbrado a dormir entre los pensamientos de la cerveza, compré una Foster para celebrar mi despechado corazón.
Comparto muchos vicios, pero la mujer, ésta pelirroja fantástica hace soñar con llevar una vida normal: trabajo de ocho horas, dejar de ver fútbol, salir a carretera y decirle todos los días son para ti.
Ella tiene llave de la casa inmóvil, donde practico la desilusión. Casi siempre encuentra la manera de despertarme. Hace algunos meses la llamaba todos los días desde España a su casa o a su celular. Solo para escucharla con ansia, para recordar esa voz de niña.
El sexo es una fusión de átomos atrapados en la incógnita de la gravedad.
No puedes confiar en una mujer virgen después de los 37 años. Nunca creo en ser el primero, eso es absurdo. Debería de apostar en una lucha de mujeres en lodo. Nadie se atreve a cambiar mi locura, es ofrenda, por lo general cuando estoy ebrio olvido todo, hasta el sexo más sublime.
Cada uno de los madrazos me los ha dado la vida. La verdad no sirve para nada.
Pelirroja conocida por un amigo de ambos, un blind date: no interesaba tener un amorío con ella. Inaccesible, nunca pronta, lejana, siempre la vi.
De repente reconocido en otros ojos. Remendamos recuerdos de la niñez. Ella con su overol de mezclilla café. En el cine, comiendo palomitas de maíz. Al final de la función pidió un abrazo.
Como soy un verbeno, es decir un caballero, se lo di con todo el afecto.
Esa tarde la cerveza en nuestras bocas, jarra tras jarra. Mas allá de esas cosas la primavera de los cuerpos.
La realidad es otra. Esto es un deja vú. Vive aun con su madre y hermano menor. La Virgen de Guadalupe era su nick en el Chat.
Después de mi, dejó de serlo. La noche de fantasía, el atardecer, la nostalgia de querer. El lado oscuro del refrigerador.
Rompimos sin decir agua va. Muchos meses transitados. Ocultos. Soy medio psycho: desarmonizado.
Con ella el caos, sin ella la tormenta.
PELIRROJA FANTÁSTICA devuelve todos los regalos: camisetas de conciertos. Hojas del diario, desmembrado el año. Vía knock out.
Segundo round, los dvds, no contesto en teléfono a sus llamadas, ni correos electrónicos. Detrás de un árbol salgo y la saludo. Asustada le siembro un beso en la mejilla y le doy las gracias.
..no me rei de ti...a mi me dolió que me pidieras "tus cosas"..me reí de la ironía.,de dolor.,de la situación...pero te las regreso...
..me regresas mi corazón?..mis sueños?..el futuro?..mis bunnies?..podrías?..mis idas al cine (porque yo no volví)..
..la playera del capitán america la uso cada que se seca...cada semana la lavo.con ella me duermo ....asi como la de star wars..la de faith no more...las llevo al gimnasio..las de chopper también...no se a quien las heredaras..pero ya no son tuyas..son mías..y te las doy con todo el amor que me queda..pronto te dejare el paquete..bye GG..que seas feliz.
ya no me escribas.

No hay tos. El amor, como dice JUANCHO, el amor no muere, solo cambia de lugar. Mis pasos van a otra banqueta, otra eternidad.

Wednesday, March 14, 2007

Independen Day in Monterrey


Para el Alanis Pulido, que con cuatro se pone happy

Debimos de pasar por muchos filtros antes. Investigados por Seguridad Nacional y por tantas instancias: CIA, DEA, NASA, FDA y hasta por la oficina de selección de personal de PEPSI, donde una vez dejé currículo y jamás llamaron para unirme a su equipo de trabajo.
Probablemente hasta el teléfono de casa estuviera intervenido.
La invitación llegó puntual y pedía confirmación. Por primera vez en la vida iría a un evento organizado por la Embajada de los Estados Unidos de América.
Celebrar con los güeros el día de la independencia.
Hecho el tramite telefónico mamá mando a lavar mi único traje de tres piezas.
Desconocía quien mas estaría convocado. Solo el bardo de las bardas vía mail preguntó si fui convocado por nuestros amigos.
Claro, conteste. Pues pasa por mi a la casa para irnos en un solo carro. Ya esta, dije.
La casa del Cónsul General esta enclavada en medio de la sierra urbana. Es casi inaccesible llegar a pincel. Debes de subir en segunda velocidad para no apagarse el carro.
Encontramos lugar para aparcar muy lejos de donde era la casa. Apenas bajamos llegó una camioneta con dos individuos diciendo “vienen a la reunión”. Asentimos. “Suban”, nos pidieron, nosotros los llevamos hasta la puerta.
Un gracias apenas salió de nuestros labios. La refrigeración del vehículo estaba a su máxima potencia. El poeta había dejado de sudar, nunca confió en personas usando circuito cerrado de audio. Pero este día somos importantes.
Descendimos donde había una mesa con banderitas y sombreros del color de la bandera norteamericana.
Pasamos un primer filtro visual. Vaya no desentonamos con la mayoría de los asistentes. Esta debe ser la ciudad flotante, pensé. En una lista estaba la lista de invitados. Primero el poeta, luego yo, en la mesa de souvenirs mencionamos nuestros nombres.
Sean bienvenidos nos saludo una gringa gordita, la encargada principal de negar o permitir las visas en la ciudad.
En la entrada principal estaba el Cónsul General acompañado de su esposa e hijos.
Nos saludo de mano a los dos. Nos presentamos formalmente y al oído susurró: en la esquina están las cervezas.
Por todos lados del camino al jardín estaban los empleados diplomáticos.
En la preciada esquina estaba un barman sirviendo. Pedimos cerveza. “Solo hay vino de California y Ron Bacardí”.
Nuestro anfitrión jugó su primera broma. Ni hablar. Tenemos garganta para cualquier tipo de alcohol. El bardo pidió vino. No me gusta el Bacardí pero si es gratis y con tanto calor las alternativas son escasas.
Por más de una hora y media estuvimos bebiendo. La mayoría de los asistentes son de la clase política, solo nosotros estamos extraviados.
En el mar de transeúntes pedí un cigarro a un compa. En la charla para romper la tensión de los desconocidos confesó ser el gerente de un supermercado, donde el cuerpo diplomático compra sus enceres.
California tiene el peor vino del mundo, el poeta ríe. Lo observo como si fuera un marciano.
El SEÑOR gobernador llego puntual a su cita. Los empleados entregaron un folleto donde venían los dos himnos nacionales: el mexicano y el gabacho.
Cantamos el mejicanos al grito de guerra. La revolución no te quita lo borracho, porque no pasa por teve.
Al término de nuestro himno, subieron los diplomáticos como en las caricaturas de Charlie Brown en navidad.
O! say can you see by the dawn's early light, What so proudly we hailed at the twilight's last gleaming.
Estábamos a punto de estallar de risa. El POETA no bebe más de cuatro cervezas, pero esa tarde, en la sucursal de la Casa Blanca bebió más.
Al cesar de la música mientras aplaudía la concurrencia, el POETA gritaba “viva MAC DONALDS, DONALD TRUMP, PARIS HILTON, MICHAEL MORE, y SADAM HUSSEIN”
Voy al baño me dijo EL BARDO. La gente de seguridad le señalo la entrada a la residencia. Al salir cagado de risa confiesa: orine afuera de la taza, el lavabo, el piso, y hasta la toalla.
Pidió otra copa de vino, trajo un vaso con ron para mí. Brindamos por Indran Amyrtayanaham, Michael More, Vince Neil, Paul Stanley y Twisted Sister.
La resaca diplomática llegó cuando regresamos al carro resguardados: la ciudad polvo vio llegar vivos a sus hijos preferidos.
Nunca más nos volvieron a invitar al Independen Day in Monterrey.
El gerente del supermercado nos dio su tarjeta. Quedamos de hacer el súper en esa sucursal.

Monday, March 12, 2007

Hunter


Costó una gota de sangre de mi nariz el reencontrarnos. Ya ambos estamos fuera de prisión. Lo busque en la privada Osvaldo Sánchez, en la colonia Hidalgo, al norte de esta mancha de gente desconocida.
Un rumbo perdido en una zona llena de tejabanes y casas despostilladas donde los desaparecidos de la gran ciudad, tienen un destino común.
Pregunté a una pareja del siglo veinte mas uno sobre el paradero de mi compa.
Ahí donde esta la camioneta azul esa es su casa, me dijeron.
Toqué fuerte en el barandal de su casa. Salió una mujer blanca. Preguntó si se me ofrecía algo.
¿El Hunter?, de inmediato puso cara seria. De parte de quien, acerté a decirle lo busco yo.
Ella se ve muy alcanzada por la vida. Tiene una blusa blanca, el pantalón deportivo y el vientre abultado.
Debe tener andar en la segunda década de la vida, pienso en el interior.
Estoy buscando parte del pasado en las calles del desengaño.
Volteo instintivo como asustado, mi cara se golpea con las rejas de la casa. Siento un dolor profundo, pero no le presto mucha atención.
Susana, mi acompañante en esta aventura dice: tienes sangre en la nariz.
No puede ser, otra cortada más en mi rostro. Ahora no puedo culpar a nadie.
Estoy con los reflejos caídos. Nada cimienta los pasos. Hace un rato bebí una pepsi para despertar: Nicotina, Cocaína y Cafeína.
Mi desayuno continental. Menos mal, la Heroína es bastante dolorosa y un tanto antihigiénica. La marihuana es solo una droga social, me desagrada su aroma, además en cualquier parte conectas un cigarro, un buen guato.
La marihuana solo te seca la boca y provoca mucha hambre.
Del interior sale Hunter si playera. Tiene solo diez mas siete años. Sonríe y me ofrece pasar a la sala de su casa.
Entramos Susana y yo. Nos sentamos en los sillones. Hunter ríe. Ya no tiene las heridas frescas, como cuando lo conocí. Solo le quedan las cicatrices.
Pido permiso para pasar a su sanitario. En la cocina de su casa tres mujeres preparan de comer.
Veo de reojo. Son demasiado jóvenes. Pero tienen en común el trabajo: son teiboleras.
Hunter da asilo a las desamparadas, dice, duerme con todas ellas. Son sus amigas. Todas menores de edad.
Son niñas, son sus hijas de alguna manera. Las niñas vagabundas, la carne de asalto, las niñas torcidas.
Lavo mi cara en donde enjuagan el trapeador. La sangre deja de fluir. El lente desprendido de su armazón.
Se ha clavado en mi nariz un pequeño pedazo de plástico. Cuando compre mis ojos, los artificiales, no percibí la posibilidad de un accidente tan fatuo.
Susana es una excelente conversadora. Hunter recostado en el sillón principal. Habla del fin de semana. Fueron a la presa de la boca a beber. Seguramente esnifaron coca y fumaron piedra.
Hunter les dice a sus amigas, este es mi compa, estuvo conmigo en la cárcel. Recuerdo esos tres días antes de renacer a la libertad.
El frió en todo momento, las planchas de concreto donde dormimos a pedazos vigilados por el circuito de seguridad visual.
La falta de comida, de papel higiénico, el otro compa, su olor rancio, procesado por cómplice de robo de auto.
Otro compa dueño de una almohada sin sueños, procesado por prestarles el terreno donde clavan los autos robados. Él ya se quiere ir, dice: en el penal por lo menos te dan de comer.
Ya lo presentaron a los medios de comunicación. Uno de sus cómplices le puso el dedo. El otro dijo ni siquiera conocerlo. La condena esperada es entre cinco y diez más cinco años, pero como es reincidente, le darán una pena más fuerte.
Hunter en prisión los captores le piden tomarse fotografías. Levanta las manos y hace señales de living la vida loca.
Javier se llama el compa. Yo le digo Hummer. Le gusta su nuevo nombre. Como los carros donde viajan los narcos en la ciudad.
Charlamos entretenidos fumando de mis marlboro blancos. Tiramos la ceniza en el piso. No hay bronca, el vive solo y es responsable del cuidado del hogar.
Susana le dice sobre la suerte de estar vivo. Yo digo VIVO.
El dice si. Es una verdadera fortuna, despues del accidente donde lo capturaron despues de una larga fuga por mas de diez cuadras en la colonia, donde lo cercaron y le pusieron contra el cofre caliente de la patrulla.
Yo ya cumplí con mi parte del trato. Le busque en los consejos tutelares y hasta en la procuraduría general de justicia, de donde salió pagando diez mil pesos a los agentes, ellos como judas, repartieron parte del botín con sus superiores.
Hunter o Hummer tiene resaca, sus amigas hacen de comer, él me da su número móvil, la niña mujer desde la regadera marca mi numero telefónico para guardarlo en la memoria de su chip.
Ahora tú me buscas, le digo. Si, asiente. Nos tomamos unas cervezas el sábado. Aun no le he dicho el abandono a la cerveza.
Fumo en el trayecto al carro. Susana dice: nadie tiene la culpa. Ya lo sabía. Ojala y Hunter se vaya al otro lado y haga una nueva vida. Aunque no lo creo. Su hijo de cinco meses carece de sus apellidos.

Thursday, March 08, 2007

PORNO ESTAR


La quiero mucho y ella lo sabe. Reta con frecuencia mi inteligencia. Provoca muchas risas, aunque me diga malas palabras o me recuerde a mi madre como si fuera un día festivo.
Es una niña mujer estudiante. Tiene el cabello largo, tan negro y tan lleno de vida como su cuerpo. Viste como se le antoja en el momento, tiene sus afiches de anarquista y de libre pensadora.
Bebe cerveza como cosaco, ha probado todas las drogas desde los quince años. Sus ex novios han querido hacer el amor con ella. Pero como virgen le tiene miedo al dolor de la primera vez.
Fuma marlboro rojos a cada instante. Me gusta pasear con ella y enseñarle a descubrir la noche. Le encanta retar los excesos.
Hemos bebido en los antros gays, en puteros de mala muerte, donde los oportunistas la ven extrañados cuando entra y pide una cerveza.
Bebemos hasta cansarnos o hasta quedar dormidos. He dormido en su casa, nos hemos besado y por primera vez ha hecho el amor.
Me dice que siempre voy a ser una persona importante en su vida. Ya lo sabía. Despertamos y seguimos bebiendo, con la boca pastosa, con muy poca memoria de lo pasado las noches anteriores.
Visitamos hoteles de paso cuando cierran las cantinas. Lo importante es seguir en la vorágine de la botella.
Descubrí hace poco su afición por las películas de adultos. Los viernes y sábados pasan soft porno por los canales de cable. Tiene sus programas preferidos. Dice masturbarse y pensar en mi mientras los esta viendo.
Últimamente la imagino como una porno estar. Seguimos bebiendo. Hicimos el amor en el carro de su padre, mientras los transvestis ofrecían sus servicios en medio de la lluvia.
El vodka y el jugo de uva juegan muy buena posición. Afuera del bar donde los vidrios del carro se empañan, no tenemos dinero para ir a un hotel o para comprar mas cerveza.
Solo esta botella, la mejor de su cosecha. Sus pantalones no estorban. Ella se los quita con destreza. Sube en mi. Siempre pensé en la incomodidad del volante. Pero esta vez nuestros músculos están completamente relajados. Termino y tiro el condón a la calle.
Se que ella aun no conoce la palabra orgasmo conmigo. Pero espero esta noche, cuando vea su porno programa y se masturbe, siga pensando en mi.

Like a rolling stone


Le dicen la flaca, la chaparra. En el Flamingos ella se dedica a atender las mesas. Trae las cubetas con cerveza indio bien heladas. Se sienta contigo a charlar de sus penas. A veces solo escucha y bebe más rápido, como si llevara prisa en cada uno de sus tragos.
Baila el vallenato como nadie. Tiene muchas amigas. Duerme cuando puede. Si los clientes la buscan, en aquel cuarto a varios locales de su lugar de trabajo, ella esta dispuesta para seguir la parranda.
La conocí una noche varia. Llevaba el suficiente alcohol en la sangre como para dejarla acercarse a mi mesa.
Comenzó a preguntar como me llamaba, mi trabajo, algunas cosas más. Yo jamás he despreciado la buena charla y el alcohol. Pedimos varias tandas y comimos algo para asentar el estomago.
Puestos de acuerdo nos fuimos a una habitación. Pague cien pesos y nos dieron un par de toallas y condones.
Ya en el interior sacó de su bolsa algo totalmente desconocido. En una lata de cerveza vacía hizo varios hoyos. Junto ceniza de los cigarros.
De un empaque de aluminio sacó unas pequeñas piedras. Parecían perlas en manos de un cazador furtivo. Luego por la parte de abajo del bote comenzó a dar bocanadas profundas.
Me ofreció de su néctar. Ahí estoy con ella. Un espejo frente a nosotros. Aspirando y no dejando salir el humo. Luego nos besamos. Nuestras lenguas jugando con esta nueva maravilla.
Los dos tendidos en la cama, imaginando, tocando el uno al otro. La ropa pronto se evaporo de nuestros cuerpos. No se cuantas veces lo hicimos. Solo la interrupción necesaria, el descanso y volver a fumar.
Entramos en la regadera para volver a la realidad. El agua helada saliendo de un tubo. Nos vestimos suavemente. Volvimos al flamingos a seguir con nuestra conversación.
El agujón de esa nueva experiencia ya esta clavado en mi interior.

Mala copa


La mayoría del tiempo tengo muy mal humor. No me agrada en absoluto dejarme pisar por la vida. Ya hay demasiada la locura corriendo por mis venas. No logro controlarla. Me besa como al sapo, al príncipe desahuciado, me jacto de ser el sus hijos, soy su juguete favorito: una cruel casualidad para quienes se topan de frente.
Lo vivido deshace, partiendo mi alma, mi cuerpo, mis ojos y las manos. Muchas veces he buscado un puente peatonal donde estrellar mi carro. Lo logré una vez, pero en la total estupidez, como todo mal borracho, o como todo buen conductor, olvide quitarme el cinturón de seguridad.
Solo una cortada en la nariz, cuando mi cabeza se estrelló con el espejo retrovisor.
La sensación de tener de frente a la muerte no produce escalofríos. Una muy sincera paz de apodera del cuerpo. Hace flotar todo. Eres solo un instrumento de la destrucción. El tiempo es mas desquiciante, mas nefasto y mas doloroso. No acepto verme en cama, tendido, necesitando usar pañales o alguien metiéndome a bañar.
Ya es costumbre, según la fobia favorita del momento, el visitar a los doctores. No tengo miedo al VIH. Tantas veces exprimieron mis venas buscando los anticuerpos y siempre he salido negativo.
Quizá sea una deuda con los portadores, la duda al pensar en una muerte tan lenta y desagradable. Decidido al recibir el mas reciente de los resultados, como deuda de gratitud, después de caminar por los barrios mas infames de la ciudad, pedí tener la oportunidad de asistir a un grupo de autoayuda para quienes están infectados por el bicho.
Llegue un poco tarde a la reunión. Camine por entre las vías del tren sudando copiosamente. En el trayecto veo de frente a un compañero de la Universidad.
Vas tarde dice. Me dolió verlo ahí. Toda la carrera sospeche de su homosexualidad. ¿Quién en su juicio sano se declara fan de Paulina Rubio? Él tenía todo un altar en su casa de la cantante.
Él llegó a la reunión con un pastel para celebrar el cumpleaños de una compañera infectada. Yo miraba para todos lados, esas caras, sabiendo la condena y el pesar sobre sus hombros.
Ahí no hay misterios. Ocupan un espacio tan breve en esta ciudad, una sucursal del purgatorio. Son muertos caminando.
Odio decirlo, soy parte de ellos, de las puertas cerradas, de los malas copas, de los ojos hundidos, de la lipodistrofia, de las diarreas, de la neumonía.
Bienvenidos, les dije, soy VIH negativo.
Mi sangre sigue limpia.
Para ellos los retrovirales provocan mareos y asco. Envenenan su organismo. Son obsesivos, aferrados.
Salí después de comer con ellos pastel de tres leches y fresa. Uno de ellos, arquitecto de profesión se ofreció a llevarme al centro. Me contó su historia en el trayecto. Su pareja, con quien convivió algunos años le infecto. Una semana antes, su príncipe falleció.
Tatuado en su cuello tiene un código de barras. Intercambiamos datos y prometimos seguir en contacto.
Le envié un correo y se devolvió diciendo: el usuario no existe.
Sanó la cortada de mi nariz, la cicatriz escondida bajo mis lentes. El carro duerme en el corralón municipal.
Ahora le gasto la suela a la vida.

Friday, January 26, 2007

Chunatros Life



Chuntaros Life

Para el Sr. Flavio Cianciarulo, Charly Velásquez, Alma,
Juancho, Valdivia,
Pekas, Fede, y Huguito Herrera


Decidí salir de la ciudad. A veces el nerviosismo me hace perder la paciencia. Sé del alcohol como despertador de lo más violento de mis habitaciones.
Otras veces olvido lo sucedido la noche anterior. Puede ser el efecto de la paroxetina. No lo creo. Mas bien hay tanta ira para tan poco silencio.
Tomé el autobús a Guadalajara. Con el ojo derecho morado, el armazón de los lentes quebrado.
Una noche antes tenia mil pesos y bebí cerveza con mi contador en la revista oficio. Al llegar a ventanilla y comprar el boleto de salida faltaba mas de una hora para la partida.
Deje mi equipaje encargado y fuera de la central crucé el puente conector de la avenida Colón.
La oscuridad es intensa, el olor a orines corre por las banquetas. Aquí ni los perros beben por temor a enfermar.
Entré en una cantina sórdida, donde las mujeres pelean por sus compañeros de baile, y si te descuidas puede tu cartera cambiar de dueño.
Compré una cerveza oscura de media.
Sentado al derredor de la pista charlaba animado con una mujer.
Beber es saber no detenerse. Cansado de hablar de lo mismo con la chica con cara de hastío, faltando menos tiempo para salir de la ciudad, cambie de antro.
Fui al Flamingos, ahí es donde mis amigas prostitutas siempre tienen crack para fumar. Transitando entre las mesas encontré a la Caballito.
Le propuse comprar un doscientos e ir a un cuarto a fumar.
“Solo eso”, me advirtió. De acuerdo estuve. Ella es muy delgada y en la cama no es la gran maravilla, lo hace como debe de ser.
La Caballito caminó entre las mesas y volvió con la mercancía.
“Listo, vamonos”
En el centro de Monterrey caminas entre los puestos de los vendedores ambulantes y justo, donde menos lo esperes, entre las paredes se abren dos huecos.
Ahí es donde duermen ellas. Ahí es donde trabajan. Ahí es donde la vida se detiene. Vienen a cobrarte y te entregan un cobertor y un condón.
Les apuntan a ellas la hora de entrada y tienen una hora para desocupar la habitación.
El autobús puede esperar unos minutos, creo.
Traemos un bar de botes de cerveza. Les hace unos cuantos hoyos y deshace un cigarro. La habitación se llena de nuestras ansias. Pero hoy no dudamos de lo inhalado.
Me dejé caer en la cama, disfrutar de mis sentidos.
Después de eso, ignoro cuando salió la Caballito.
Cruce el puente como pude.
Me negaron subir al autobús por encontrarme en estado inconveniente.
El guardia de seguridad me aseguraba ser hermano de Claudio Suárez. Sí, del Emperador, del ex Capitán de la Selección Nacional.
Reasignaron mi salida dos horas mas tarde. Claudio Suárez siempre fue un buen central, eso lo admito, pero su hermano llevaba una macana, eso lo hace más peligroso.
Llegaría más tarde de lo esperado a Guadalajara.

Wednesday, November 29, 2006

044 8 11 17 78 101 QEPD














domingo en la noche
cerveza
los fabulosos cadillacs
en la rockola
carta blanca
en los vasos desechables
habria sido mejor
escuchar a manu chao

lo habria sentido
menos
como una mentira
cuando una mujer te dice que te ama

Tuesday, June 13, 2006

Valdamientos



















I.
dice jorge valdano:
no hay nada
más triste
ni melancólico
que un estadio vacío
después de un partido de fútbol

como buen argentino miente

no hay nada
más triste y melancólico
después de hacer el amor
que yo.



II.

rueda el balón
la vida
la ruleta en montecarlo
con sus números rojos y negros

la pelota blanca busca
como paloma al viento
el hueco en donde hacer nido

el cañón de la pistola
bajo la mesa
hace click click click
mientras los jugadores
de pokar
doblan sus apuestas

rueda el balón
cuando el arbitro
da el silbatazo inicial

ruedan frente al televisor
los millones de fanáticos
con sus playeras verdes
y sus banderas

todo el mundo rueda

menos las viudas
del mundial

ellas esperan
con ansias
el silbatazo final.



III.
en el último
cohete a la luna
misión secreta
de la nasa
patrocinada
por la fifa
maccdonalds
pepsi coca cola
fuji aeromexico

viaja mi album
de estampas
con las fotografías
de maradona
pele hugo sánchez
ronaldiño beckham
omar bravo

nacido en hermosillo sonora
flash gordon tripulante
para llegar a tiempo con la carga
inhala el área chica
la línea grande
y hasta el manchón de penal.

Monday, March 20, 2006

Abrazos

Antología Vallenaca


te quiero a morir
sobre todas las cosas
dijiste antes
de romperte a llorar

soy ecléctico
y le di una puñalada a tu corazón

a nadie le hace daño
desarmarse por melancolía

hoy mi peinado
va de acuerdo a tu ultima voluntad.









Soy tan fino

me encanta hacerte reír
morder tu cintura talla tres
darme a la mar

pero algo pasa siempre

el maldito imprevisto

somos parte
del silencio
en una gran versindad

entre nosotros
la palabra amigos
no tiene cabida

siempre nace el amor

o algo parecido
aunque yo
tenga que pagar por tus caricias
doscientos pesos.

Sunday, January 22, 2006

boletos

Se muere el artista
sin ganar un solo centavo
sin fama
sin acostones
sin quien le sacuada el polvo

yo se de eso
dos meses sin empleo


la cocaina
dulce revancha
para combatir la noche

janis dejó en su testamento
mil quinentos dolares
para nosotros
una fiesta

la mejor estupides
es guardar silencio
los peces fuman
y nos hacen madurar

Thursday, November 10, 2005

Mu mu dijo la vaca










Matehuala


dice la leyenda
luis habla con
un espantapajaro
aunque no sepa
el idioma
en que se expresan

las reinas del
sostén a media altura
y de la tanga mortecina
amanecen hasta la madrugada

la cerveza el cachondeo
las mesas dispersadas

nadie sale vivo
sin cicatrices
cuando éxtasis
toca turno y dispuesta
sube y baja por el tubo





Los colorines.com



quise ver la más gorda
de todo el corral
la vaca mas pura
en el reino del pensamiento

con likra verde fosforecente
se acerco a nuestra mesa

mu dijo la vaca
arnulfo me señaló
no sabe bailar
mu mu
contestó la vaca
cuando quieras
te puedo enseñar

yo incrédulo
la ví pacer en el establo
entre la niebla del tabaco
y orgullosa espantar las moscas
con la cola.

Friday, November 04, 2005

El mundo es un taibol en erupción

















Parte en On


antes bailabas
al son que te tocaran
ficha tras ficha
canción apretadita

tus señoritas
bien pefumadas
con polvos de talco maja

las estatuas griegas
esperando turno
para gastar suela

ahora
desierto de mujeres
en tanga
meseros ansiosos
manos sin rumbo


TVO

margarito
arnulfo julio cesar
romualdo joaquin
macedonio david homero
con capuchas inquisidoras
te alabaron


aries a regaderas

gabo arcadio
cantaron quevedos
a sus damiselas

se prendió la luz
extraviada la pluma
fuente y las ideas

en los controles de la radio frecuencia
fufito hace ronda

Givenchy
es menor de edad
dijó el transnochado

a la bascula
pásale mi hijito

las manos me persiguieron
por los rincones
mas secretos
de mi humanidad

convencidos de mi mayoría de edad
me sirvieron una cerveza

mujer voladora en la pista de despegue
mariposa al vientre cubre cesárea

un abogado en la banqueta
suelta el nudo de la corbata
y sigue comiendo sus tacos rojos
con mucha salsa.

El Tarro
parecen ranitas
brincando sobre
el sartén de agua caliente
las sillas vencidas
la caguama por treinta lucas

hoy la corte de la noche
tiene envida
de la novia a medio vestir

ella acapara las miradas
los dedos
los movimientos
las ganas

sus senos enormes profundos
a todos les gime como primeriza
ellos le dan un trago a la cerveza
y esperan que caiga sobre su sexo
esas nalgas furiosas.

Monday, October 31, 2005

A mi a mi

Feliz cumpleaños a mi

Te lo juro compadre le dije al buen Gerardo mientras me cenaba una hamburguesa, son pocos los días con sonrisas en mi bolsillo.
Cuando cumpleaños mi hija sufro una transformación incierta: dejo de ser un ogro verde con cabellos en las orejas y me visto de príncipe azulado.
Hay cosas increíbles, esas solo me pasan a mí: caer en el único bache de la calle, besar el pavimento cuando llueve, andar de novio con las imposibles.
Dejando ese rollo simplista, ahora de mi síndrome premenstrual pasivo, empezar a contarte el cumpleaños mi hija.
Ella vestida de princesa. Yo estaba contento. Su madre llena de felicidad, casi puedo decirte le salía el sol en su sonrisa.
Las gentes llegando a la piñata, los abuelos, los tíos, las tías y las sobrinas. La música de Tatiana, y la gasolina, recordándome el cambio de giro del Partenón, de ser un lugar de ficha ahora un taibol muy rascuache.
Los dos estábamos en la puerta del local, padre y madre, cuando la veo llegar, me pregunta Gerardo, ¿a quien? Pues adivina, le contesto. Hablábamos de mi ex. La deprimida.
Gerardo soltó su risa más espontánea en años. ¿Qué hiciste? Yo la verdad, me saque mucho de onda. Ella me dijo como estas y me entregó un paquete de zara para mi hija.
Me invitaron anoche, me dijo. Aun sin reponerme del susto, creo ella debió darse cuenta del estado alterado, nada más faltó llamar a las ambulancias para sacarme del soponcio.
Vaya al fin de cuentas, somos muy abiertos para ciertas cosas le contaba a Gerardo, cuando creemos ya no harán daño en nuestra vida.
En ese cumpleaños el sorprendido fui yo, como en aquella película de terror: feliz cumpleaños a mi, a mi.

Wednesday, October 26, 2005

Si pudiera



Pero cuando vi nadar a esa gringa en la piscina del hotel, me entraron unas ganas que hasta el remordimiento, de mi mucha abstinencia la harían a ella, estallar en dos. Tan solo fantasear con sus gemidos, su decir more more more papacito. Digo si se pudiera. Mi silencio de víbora en la espesura, me hace acercarme poco a poco.
Hi le digo, mientras ella sigue nadando de lado a lado. Confundida me dice jelou. Ya vamos rompiendo el hielo. Le pregunto su nombre, me dice Alice. Thats great le contesto. Im Stan, im a writer, le deletreo es-cri-tor…..ahhhhhhhhhh contesta ella haciendo una señal. Alice es de Ohio, de un lugar llamado Akron. Viene de paso, va rumbo a la capital. Yo le contesto, de allá mero soy.
Pasa un mesero y pedimos un par de tragos. Como ha crecido mi panza es por efecto de la cebada, así de finos son mis gustos, total, ella una margarita, pero bien cargada le digo al mesero, y yo una cerveza oscura, como mis intensiones.
En su camastro esta su pants de color negro, que dice bite me. Ya me imagino yo haciendo de las mías, y las palomas desde el otro lado del cristal mirando nuestro trance carnal.
Bebemos como dos desconocidos esperanzados en la siguiente página al irnos desplumando.
Si la hubiera conocido en el programa del Panda Show, que me gusta escuchar cuando me encuentro en casa, tal vez nos habrían dicho Stan te presento a Alice, Alice te presento a Stan, ahora si, cojanse cariño. Me cae de a madres ahora si no parezco mula, sino todo un seductor.

Mis dos amores














Fueron mis dos primeros amores.
A los doce años Diana se veía un poco mayor a las de su edad. Su cuerpo esbelto, de señorita, no puedo olvidar la imagen de verla con sus pantalones blancos strech.
Ambos caminando por el lado derecho de la acera. Diana la lectora, la niña fresa de colegio católico. Las canciones de duran duran: The reflex. Las llamadas por teléfono por horas, diciendo absolutamente nada, solo escuchar la respiración de quien amaba. O eso creía era amor.
Luego Laura, una niña exquisita, con su nariz tan delicada, su candidez para charlar sobre cualquier cosa. Su desenfado cuando llegaba yo tarde. La hermana menor de una anterior novia express. Laura hermosa de mente y cuerpo.
Y ahora estoy en un restaurante fresa esperándolas, llevo cuarenta y cinco minutos. Varias veces me llamaron al celular para decirme: no te vayas. Cada una por su lado. Diana tiene la responsabilidad de dos hijos y un marido. Laura sigue soltera y cada vez más sencilla, es auxiliar de dirección, su horario de trabajo depende de la carga emocional del gerente.
Sentado en la leyenda de la tranquilidad escuchaba a un grupo de jóvenes señoras entrando al local, esperando la asignación de mesa: No sabes como batallo con la muchacha, se come la cena de mi esposo. Ya le hemos dicho muchas veces su deber esperar hasta el último, pero no entiende.
Eran cuatro las damas esperando lugar y yo solitario, arrinconado, casi desesperado de la tardanza de mis dos damas de compañía.
Por momentos estuve a punto de reventar, y decir viva la revolución: abajo los ricos, viva Fidel y el Che. También Viva Pancho Villa. Imaginé entrando las fuerzas del sur, al mando de Emiliano Zapata, por el lado de la barra separadora de la cocina y de las mesas.
Pero las cuatro señoras seguían reventándome los intestinos con sus nimiedades. Y mis dos amores platónicos sin llegar.
En el restaurante le di vuelo a mis métodos mentales más sofisticados para darles muerte a estas damas de clase media aspirando a un mega aumento de su marido.
Para cuando llegaron mis dos amores, primero Diana, y luego Laura, yo ya tenia en mente no pagar mi cuenta.
Hablaron y no dejaron de hacerlo, casi sin tomar aire. Del tanto tiempo de no vernos hasta el como hemos cambiado.
Prendí un cigarro y tosí.
Dos amores, un cigarro, un doctor para hacerlas bajar de peso. Yo y mi panza caguamera. No hay mejor manera de soñar dos futuros sobre la misma mesa.

Friday, October 21, 2005

Me jodiste la vida















Me jodiste la vida dijo con rabia. La saliva en su boca se convirtió en espuma. La espuma en mar. El mar en odio.
Los dos sentados en medio de la noche, cada quien por su lado. El par de mecedoras detenidas. Mis celos derramados. Su paciencia vuelta añicos. La luna a medio vestir.
Entro en casa, dio un portazo. Sin más por decir, me encamine a la salida y arranque el carro.
Daba igual el camino de regreso a casa. El noviazgo de más de siete años quebrantado.
Nos conocimos cuando ella tenía quince años. Sin más, su sencillez su forma de ser tan apática, sin nada por decir, me fue llenando el ojo.
Con Blanca Aurora ya llevaba dos años de novio y le tenía miedo cada vez mas, nuestros encuentros estaban llegando a un punto casi sexual, y yo no conocía el condón. Nos pasábamos juntos las mañanas antes de ir a la preparatoria y fajábamos de todas las maneras.
La verdad, aburrido de sus pezones enormes, de no batallar para quitarle la ropa.
Pensaba cuantos más disfrutaron de sus carnes antes de mí.
Ella negaba todo, yo tenía la sospecha de un chambelán de su quinceaños. Ese tipo parecía un gorila y toda la familia de ella, lo invitaba a tomarse unas cervezas en casa, que tambien era su casa, no faltaba mas.
Decidido, le solté de sopetón, Blanca: creo que debemos de darnos un tiempo para saber si nuestro amor pueda funcionar o simplemente es una calentura.
Ella lo entendió y me dijo no me importa tengas capillas mientras yo sea tu catedral.
Definitivamente esto debe terminar le exigi. Ella lloro y no dijo más.
A las dos semanas le cante a Ana si quería ser mi novia. Me dijo esta bien, pero mis papas no pueden saber, me dijeron hasta los 17 años. La pasamos bien. El amor de mi vida vuelto memoria.
Cuando llegó a los 24, me dijo, me jodiste la vida.
Por primera vez me sentí vacío. Cada quien por su lado.

Tuesday, September 20, 2005

El suavecito














Tengo veintitantos años y aun no he logrado nada en la vida. Si me casé con ella fue por inercia después de mucho tiempo de estar juntos. Un día llegó con esa novedad a nuestra cama.
Quizá como puntada de borrachera habría sido interesante, pero como a ella le molestaba mi manera de beber, no me desagrado hacerla mi esposa: si estas sobrio no puedes verle los defectos a tu novia o pareja, para eso se necesita el alcohol, para desinhibirnos y soltarnos la lengua, y armar complots.
Mientras tanto la brisa de un ventilador esta puesto de manera giratoria en el escritorio de la secretaria gorda del quinto de lo civil.
Aquí estamos esperando, haciendo fila para entrar con el juez, para eliminar esa horrible mancha en mi vida. Ese error tan flamenco.
Ella llego acompañada de su amigo gay: no vale la pena describirlo, pero para los curiosos es algo así como blanca nieves con uno de sus gigantes, tan fashion y cool.
Lástima por ella, si la fuera a golpear trae su guardia de seguridad, seguramente me daría arañazos en mi cacarizo cutis.
Me urge demasiado dar por finiquitado mi asunto con ella. Es una verdad solitaria.
Ya no duelen las desveladas por las cantinas, de llorarla en tantas barras, comiendo cacahuates y subiendo el tamaño de mi panza, de esa desilusión el resultado son ocho kilos de más.
Inflado y abandonado por completo, me doy al vicio, pero ese medio día, sale de la oficina una hermosa rubia. Ella voltea y yo sonreí..
Ingreso primero con el juez. Le digo, aquí esta la chica. Pásala pues. Antes le pregunto por el asunto de la güera ojo azul.
Se acaba de divorciar. Pero aun le faltan algunos papeles por arreglar.
Me sobo las manos, parece hay una prospecta para invitarla a salir, de ir al cine, como antes se usaba.
Entra mi aun esposa. El juez nos reconviene si hemos pensado completamente esa decisión de disolver nuestra relación, sobre todo, a los dos meses de casados, quizá deberíamos esperar un poco.
En eso lo interrumpo y le digo eso esta de más.
Ella asiente. Solo tenemos un problema una propiedad en común. Debemos de volver a buscarlo cuando finiquitemos ese asuntillo.
Te recomiendo lo hagas antes del próximo jueves. Ese día vuelve Eugenia.
Así se llama la rubia superior: Eugenia.
Ni hablar mi aun esposa sale acompañada de su guarura gay. Le digo, mañana mismo vamos a la hipotecaria y agilizamos cualquier problema. Devolvemos la casa y quedamos a mano. No me debes nada. Y yo estoy dispuesto a olvidar si te hice daño.
Ella se ríe: eres un cínico, suavecito, cabrón, por ahí ya has de traer algo en vista.
¡Como corazón!, le contestó, si aun estoy viviendo mi duelo, todos los recuerdos y las veces que hicimos el amor, no es tan fácil de olvidar.
Y si fuera poco no ves semejante panza, quien crees se va a fijar en uno en estas situaciones.
Hacemos una cita en la hipotecaria. Yo pienso en Eugenia. Regresamos las llaves de la casa. Ellos se quedan con el enganche a manera de depósito por si hicimos algún desperfecto.

El jueves temprano llego y me topo con Eugenia. Llevo un libro de poesía. Trabamos miradas, me derriten lo azul de sus ojos. Sus largas piernas de lluvia y el cabello girando con el ventilador de la gorda funcionaria.
Después de un buen rato de charla, ella también conoce mi historia.
Por ahora solo le pido su mail, para darla de alta en mis contactos. Mi aun esposa esta por llegar, y el juez ya esta esperando a Eugenia para terminar su matrimonio. Es nuestro día de la Independencia. Solo nos hicieron falta los fuegos pirotécnicos. Eugenia, y yo, y mi ex completamente disuelta.
Mi ahora ex, con que libertad puedo mi buen, puedo decir: arriba y adelante.

Monday, September 19, 2005

Historia de un gato



me emborrache
y me metí buscando
una sala de masajes
que es vecina
de las oficinas
de los hinchas del club de fútbol
contrario al mío

no pude preguntarles a un par de novios
que ahí mismo estaban fajando
en la oscuridad
por donde llegar
en esa escalera hasta
el salón del placer


tenía hecha la lengua
de trapo y los ojos al revés

subí al carro y busque en la noche
un lugar que dijera open con luz fosforecente.

Sexcreto





ella escribió
te tengo un sexcreto:
te amo

yo seguí
al pie de la letra sus palabras
y las acomodé por orden alfabético
en el carrito del supermercado.

Vampirella Dicionario






alguien dijo
te estas volviendo viejo

lo comenzaba a sospechar
pero no estaba dispuesto
a entregar mi bandera blanca

la barba rala
mis ojos cansados
de tanto sol en este desierto




en los bares
no me piden mi id
para entrar
puedo beber hasta caer
despertar seguir bebiendo
esa es una gran ventaja de la edad.

Subibaja





el largo pasillo de las mentira.
siempre lustrado y limpio

sobre él
puedes derrapar caer
en suma el ridículo

cuando esta lleno el paisaje
de aves de todos colores y plumajes
sabes que te están juzgando

la encuentras a ella
o tropieza contigo

lindos lentes
te dice
para romper el hielo

¿subes? pregunta

es demasiado tarde
declararte incompleto

la vida es tan penosa
que si la fortuna no se vendiera
en galletas
estoy seguro
que ella seguiría ahí

preguntándo infinitamente
si subo o bajo.

Me duele la pata de ser tan guapo




mi pie de palo
tiene un asunto
serio
muy importante
con tu corazón de melón.











Naufrago cotidiano
Para Vigil, Cherkowski, Vejar y Martínez Renteria

conocí
al biógrafo
de un excelente escritor
yo quería saber
mas de sus excesos
de las mujeres y el vino
la cerveza y el dormir en lugares inmundos

el biógrafo
de mi escritor favorito
(que desde hace algunos años
ya duerme bajo tierra)
me dijo
de regreso en el autobús
si hubieras besado
dos veces mas
a esa chica que conociste
estoy seguro que chinaski
te habría aplaudido.

Monday, September 12, 2005

el rap del lunes enamorado




alguna vez tuve una familia
una residencia con diez y ocho bombillas
para quienes hacen encuestas casa por casa
dos baños y medio
una larga cuenta de infonavit

un papá y una mamá postizos
a quien visitar todos los domingos
y comer con ellos barbacoa de pozo

nos preguntaban para cuando
yo no entendí claramente
supongo que ella tampoco

había en casa varios diccionarios
que consultamos
el de ingles- español
francés- español
muchos libros de superación personal
pero ninguno hablaba del para cuando



ella me juraba amor algunas veces
yo casi siempre le era fiel
como un perro de la calle.

un día comenzaron a faltar
cosas en nuestra vida
la largas horas de conversación
paginas a los diccionarios
la familia que visitar los domingos en la tarde

ella limpiando nuestro cuarto
las diez y ocho bombillas
y hasta los recuerdos
mas íntimos
que sonaban con el viento.








Instantanea Rodak



quisiera decirte
que me conoces como nadie
o nadia
pero el primero no existe
y la segunda
ya pasó.

Friday, September 09, 2005

Quien diablos es Julliete




no termino
de comer
y otra vez
me enamoro de algo
afrentoso clasiquero.

la veo en su minúsculo
traje de baño
con el que sale a cantar
de vikinga
de cualquier manera
es julliete lewis la arcangelópolis
del rock
que lloren
los que salen en la eme te ve
yo siguiere
enamorado de su iconoclasta cintura y de
sus pechos
esos pequeños e inhibitorios cálculos
de células mamarias.

Mejores deseos



me alegra recibir
tantas cartas el día
de mi cumpleaños

ositos arcoiris
águilas volando
sobre las montañas

nunca cambies
eres el mejor amigo
de toda mi vida

adoro recibir cartas
el día de mi cumpleaños
aunque los chicos
de marlboro
y el senador del estado
no les preocupa
si estoy muerto o en trámite
ellos son puntales
propagandistas.






Escena después del desastre


cambie de canal
el bote de la basura
tus cartas sobre mis fotos

cambie mi fama
por un jugo de verduras

la forma de caminar
el peinado para atrás
mi número de celular

te debo toda mi infelicidad
del tamaño de una canción
tres minutos con veinte

hoy voy a correr las cortinas
de lado a lado
para dejar entrar el sol otra vez.

DE NOCHE TODAS LAS GATAS SON GATOS


Arcoiris 5.0

Para Pedro López Alvarado, Arnulfo Vigil, Margarito Cuéllar y Roberto Jorge Rodríguez


el rubio superior
el vaquero de bigote hondo
bailan juntos
una de juan gabriel

el paulino rubio
el mónico naranjo
las loquitas
suben al escenario

la chica de gorra de beisbolista
abraza a su vieja
y le regala una rosa fosforescente
que brilla en estos escombros

cae la noche
y se abre la mañana
en el arcoiris



Papi Chulo


le dicen el cantinflas
en los cruceros
sube en un intermedio
cómico mágico musical

mientras los chicos
de triceps enormes
se cubren sus penes húmedos
con una toalla

juntan los billetes
de veinte pesos o
la morralla
que les aventaron
cuando subían y bajaban por el tubo

cantinflas esta seguro
y grabadora amarilla
en mano
mueve el bote
da un pasito para acá
uno para allá

le aplauden las borrachas
las teiboleras fuera de horario
de trabajo

le aplaude el gerente
los meseros
el señor de la puerta
la avenida zaragoza
también lo hace

por último
le aplaudo yo







Wuichos bar

una mancha
pegada en la pared
en el más nauseabundo baño
dice la leyenda
que una vestida
desquinta sus victimas
primero los ronda
como gato en celo
los observa alcoholizarse
luego los toma de la mano
dando tumbos nadie resiste
no hace falta decir
si la pasan bien
o descubren
una nueva sexualidad
las pruebas son catorce manchas
pegadas en los azulejos
de ese nauseabundo baño
donde wuicho ya estuvo ahí.



Jardín Cruz Blanca

prometió
darme la mejor mamada
que jamás haya tenido en mi vida
solo dame diez pesos
para poner una canciones
de yuri y jose alfredo
después de eso
soy toda tuya seré tu angel
yo le di un trago largo
a la cerveza
vi mis diez pesos
en la panza de la rockola
a él bailando la
danza de los siete velos

después de todo
no esta tan mal
una mamada por diez pesos.


La Huapalaina


la veo a ella
la mujer mas perfecta
blanca su piel
sus hermosas pestañas
esa tanga
su depilado permanente
su nariz señalando al cielo
tan exquisita
toda ella
el diablo con
vestido azul

yo profano
su templo
con mis miradas

soy su péndulo
alcoholizado buscando la boca
del transvesti mas hermoso del mundo.


El Florida

luis javier ríe
mientras le lame
las cicatrices
a la cerveza indio

estamos adoloridos
de placer le digo

arnulfo sonríe
mientras da la bendición
en cada ronda

a donde ir
cuando la noche
me recuerda todo lo
que soy

luis javier ríe
con sus colmillos de escorpión


Baños capri

el evento
del día de hoy
es tomar un baño
en un lugar gay

está de moda

en la entrada
te dan una toalla
un candado
del locker

ahí guardas tu ropa
y puedes hacer tu propio show
eres el rey con su traje invisible
la toalla atada en la cintura

las loquitas son mariposas
esperando ser clavadas.


Bar Imperio

donde se reúne la noche con el día
el domino con la cerveza
el periódico el sol con los cacahuates
las cuentas por ambos lados
del cartoncillo

en el bar imperio
las mujeres viven en la televisión
algunos se soban la entrepierna
desechando flores

donde la puerta esta abierta
y un tablón impide ver hacia dentro
puedes beberte los ojos
con una doble penetración

en el bar imperio
los viejos dan sus últimos suspiros
antes de llegar a casa
cansados y ebrios.

Tuesday, September 06, 2005

Bien Fría




Mi blanco carro es un desmadre: un corcel nacido en una cuadrilla económica: japonés y armando en quien sabe donde.
El cuarto donde duermo fue antes de mi hermana, aquí también reina el caos, mi antiguo cuarto es ahora una bodega de juguetes de mis sobrinas.
He comprado muchos mas discos de los debidos. Pero sin música el mundo se detiene. Nunca es suficiente, si el asunto es ocultar la tristeza.
Puedo nadar en dinero en la tarjeta de debito. Entrar a los mejores antros de la ciudad sin hacer fila ni reservación.
Comer en el restaurante de moda los platillos más exóticos.
Salir en las páginas de sociales, ser el metrosexual mas asediado por las niñas bien.
Andar de novio con alguna de un apellido último modelo, pero nada, absolutamente nada, se compara a la coca.
Al rasurar la cara llevas el mismo rumbo, ahora no sabes reír. Desayunas del mismo lado de la mesa.
Bucólico sales manejando estrías. Todo nace, todo crece, y alguien ahora mismo esta muriendo.
Pepsi Cola, Doble Cola, Coca Cola, Diet Coke, Diet Pepsi. Es necesario renombrar ese jarabe espumoso nacido en 1886.
Pero nosotros los loquitos la llamamos soda.
La quiero blanca y fina como la arena.
En una pequeña bolsa, para guardarla en la cartera, o el pantalón. Deseo presagiarla, envolverme en su canto, sentarme en el sofá de mi mundo imaginario, y dejar el eco fluir.
Compro palomitas con los meseros de los antros, un doscientos puede durarme varios días de eterna felicidad.
No debo de ser demasiado atascado. Eso lo tengo claro. Entre nosotros dos es un acuerdo. Su sabor a medicina en la faringe es una divina obscenidad.
Soy un péndulo, no interrumpo sus ganas de poseerme. Amo dejarla aquí, mientras ella corre y juguetea con mi sangre, se va desenvolviendo en mi cerebro, lo lava y lo deja rechinando de limpio.
Sus raíces me juran arrancarme mis cicatrices. La soda nuestra de todos los días.
Los tornados, las sequías, las hambrunas, el vih, el cáncer en los ovarios, el de próstata, la ineficiencia del seguro social, el gobierno del cambio, el incambiado gobierno de los chiquillos y las chiquillas matan mas gente que la soda.
Ella me conoce como nadie. Tiene una señal luminosa si cae la noche. Vez ese puntito arriba del cerro, ese mero es.
La soda no es un lugar común. Soy tan feliz de conocerle señor sodero, usted ayude a este pobre amigo de Maradonna. No juego tan mal al soccer usted lo sabe, solo que las fracturas me hicieron la vida imposible y por eso ahora me observa sentado frente a una pantalla escribiéndole mis penas.
Eso es, un ataúd esperando mi llegada.
Voy a la maquina de los refrescos, deposito la cantidad justa, aplico el botón correspondiente y cae de la panza de ese armatoste, un refresco bien helado.
La soda para quienes visten de blanco y de corbata.
A mi se me hace agua la nariz. Un doscientos no vendría nada mal para terminar el día.

Monday, September 05, 2005

Pescado del otro lado




Solo polvo de cactus en este desierto. Tomo una cerveza sentado en el restaurante bar. Espero la llegada de Margarito y de la Terrible Susanita. Mi corazón es un vagón con sonido de una guitarra de blues, aunque prefiero el vallenato, la polka, ponerme a sacarle lustro al piso, a gastar la suela del zapato, siempre y cuando haya una buena bailadora.
No me calienta ni este mismo sol. Y a mi alma la enfrían más los tragos amargos deslizándose por mi garganta.
Tengo comezón en los tatuajes. Solo quiero salir de aquí. Soy una ánima dibujada en mis brazos. En algunos trabajos no te quieren si tienes tatuajes, te piensan mariguana o malandrín, o caldo de cultivo de alguna enfermedad incurable y contagiosa. Nada mas equivocado.
Sería feliz si mis tíos no robaran cobrando la renta de mi abuela fallecida, tener mas tatuajes en mi brazo derecho, algo para asustar a quienes me dicen señor.
Poco me importa lo murmurado, ni mis enamoradas, ni los hijos quedados en los condones. Trato de estar siempre protegido.
No soy gay, amo a mis amigos homosexuales y lesbianas. Tambien a las mulas y a los caballos desbocados.
Alguien pudiera llamarme mañana a mi teléfono y dirían ausente, casi siempre lo olvido en casa.
Tan larga tengo la cara, dice Margarito al llegar, debió notar mis raíces llegando hasta la tierra. Estoy atado en un suelo de guerra consigo mismo.
No puedo estar solo: mi felicidad esta al otro lado del país.
En el paraíso, les digo. La playa más hermosa, las mujeres de tooples, los hombres con sus minúsculos trajes de baño.
Mi panza cervecera es un orgullo no familiar. No me acongoja. Hay mil quinientas posibilidades de morirse de un ataque al corazón antes de los cuarenta.
Creo en la muerte como una bailadora, un día te invita con ella, y por nada del mundo puedes hacerte a un lado, sino escuchas su canto de sirena, y vas sintiendo su asecho, y al final, te extasías: así es la vida y el morirse.
A fin de cuentas Margarito se compadece de este pobre ciego-cojo-mudo-y sordo. Me suelta la cantidad de lana faltante para irme.
Susanita me hace prometerle arena y conchitas de mar, quiere decorar completamente su departamento.
Casi salgo disparado. La ciudad me parece demasiado pequeña. Busco una puerta abierta, para llegar hasta ella. Ambas son una misma
Se me escapa la vida. Y ahora voy a atrapar una dulce sirena. No existe más el mal humor. Pienso como pescado.
Margarito y Susana me observan desde un lado de la pecera. Ellos ríen.
Deseo salirme y dejar el agua pasar, respondo.
En casa mis padres ven la televisión y el canal del clima anuncia buen clima las próximas semanas. Me dan un aventón al aeropuerto. Aquí va un pasajero dispuesto a ponerse colorado de tanta felicidad.

La Mandinga


Para la Srita Evil


Amaneció y desee besarla. Ya no quedaba nadie más en la fiesta, las cenizas en el desván, algo de las sombras de quienes habían transitado, ahora extintos; solo espejismo de una noche difícil: ahí los pájaros en los alambres cantando el despertar.
Desee quitarle lentamente la ropa en el preciso instante del alba. Ella callada en mi piel. En alguna de estas calles, un borracho es atracado por el maleante y lo acuchilla. Otra pareja sale de un bar y van con rumbo al hotel.
Ella y yo somos dos vacas paciendo en el lobby. A la deriva del amor. Adivino el tamaño de sus senos, esa sonrisa de extensa carretera.
No tengo sueño, mis parpados sin polvo. Ella es tierra adentro, y quiero llevarla rumbo al mar, coleccionar toda su arena, su sal, ahogarme en su brisa, hundirme en sus brazos.
Mi espalda dolorosa me regresa a la realidad de mis deseos.
La veo y no hemos dejado de hablar por más de diez horas. Química le llaman los metafísicos. Pedazos de pan quienes cuentan historias para niños.
Algunos quieren volver el tiempo atrás, para encontrar una esperanza. Yo respiro encima de esta tierra. La estación de tren de la ciudad esta cerrada. Se me antojaría irme con ella a algún sitio donde el agua caliente brote de la tierra.
Pero hoy no existen los milagros. Poco a poco nuestras posibilidades de hacer el amor se van haciendo nulas.
En unas horas iré por mi hija para ir juntos a la iglesia.
Ella se calza sus sandalias y se pone en pie. Los mosaicos rojos tienen la mancha de nuestro sudor.
Le digo: otro día seguiremos hablando. Asiente y ambos nos imaginamos en esa estación: la del amor.
Para nada sirve el sol, mas tarde, mi hija y yo en el lecho seco del río volaremos un papalote.
Al soltar el hilo y se eleve con el viento ese pedazo de papel y madera, hasta llegar a lo mas alto, no dejare de pensar en ti.
Hoy llevas por nombre ansia.
Mientras tanto, la limpieza en tu casa habrá comenzado: las botellas vacías puestas una por una en la bolsa de plástico, los cientos de colillas, y el incienso de canela para disipar los malos aromas.
Solo nosotros sabemos en que termina el poema, cuando el día explota.

Friday, September 02, 2005

La risa de Miss Piggy


Llegamos al restaurant Nuevo León después de 25 minutos transitando.
No lo conocía, salvo por su fachada externa. Gabo nos ha prometido tener una dote de chicas guapas, chicanas, actrices, de esas de telenovela, para no perdonarlas de un buen acostón.
Me parece perfecto, le digo. Nos ponemos a modo. Sacamos del refrigerador tres cervezas para llegar entonados, como los buenos cantantes charros cantores, bailamos cualquier son.
Yo me regreso y dejo en casa mis bermudas de color verde militar para ponerme un 501.
Gabo me lo regaló, entró en su armario con la pieza: la pendeja de mi esposa ni siquiera sabe la talla que soy.
Es un matrimonio martirio. Una mujer enajenada y el hombre amando al fruto de ellos. Bonita pareja. Son como El Gordo y El Flaco.
Entramos en el restaurante: la cumpleañera se llama Alicia, aunque tiene ciertos aires de Daisy Fuentes.
Nos sentamos en una esquina de la mesa. Somos invitados de un invitado, como se dice, nada de la cumpleañera, solo gente en transito, esperando pasar un rato agradable en compañía interesante.
Llego una chica vestida de rojo. Con sus dos enormes encantos casi saliendo al aire, como pidiendo compasión, el amor y ser adoptados por alguno de los comensales.
Ismael, el dueño de la cámara, con toda su experiencia, le comienza a tomar fotos. Ella dice si, pero antes traigan una margarita. Nosotros tomamos shinner.
Ella dice: mi abuelo es de un poblado llamado Uña de Gato. Nos volteamos a ver. Ninguno de nosotros sabe donde se encuentra ubicado. Quizá sea un invento de su ancestro.
Comienza a posar para la lente. No puedo negarlo, es fotogénica. Aunque un poco pasadita de peso. Su color blanco, lo respingado de la nariz, sus piernas bien formadas. Ya estoy deseando estar mas con ella. Pero lleva mano Ismael.
Pagamos en el restaurante y le seguimos en un bar discoteque. Nos colocan los brazaletes verdes fosforescentes.
Me gusta la gasolina, dame más gasolina. Las niñas suben y bajan contoneándose. A mi me excita verlas.
Soy un poco retraído, me escondo en una de las orillas, sigo tomando y viendo desde la parte alta una pareja de japonesas haciendo de las suyas. Quien fuera la mantequilla de maní para ese sándwich.
Gabo, Ismael, Blanca, quien según su manager se llama Mía Bella, y yo nos celebramos por la amistad.
Mía se atraganta cuando ríe. Parece el eco de Miss Peggy. Me da pena. Tan buena, tan sabrosa. Me la imagino en la intimidad. Riendo con la nariz tapada diciendo más more chiquito. Tú sabes cuanto me gustas.
Es tan agradable Mía. Lanza golpes a los hombros de quienes estamos a su lado. Es como si fuera mi amiga desde hace años.
Te prometo si vuelves a darme un golpe, tendrás la obligación de besarme.
Esa noche su labial, mis ansias, las margaritas, el poblado de uña de gato: todo revuelto en la disco.
Ismael tomando fotos, ella subiendo sus piernas en mi. Pesan un poco, pero no hay nada mas sabroso, en una noche cayendo en el alcohol.

Yo la veo



Somos cuatro. Entramos por la puerta lateral. Mientras los policías apostados en la entrada esperan a los asistentes. Nosotros no estamos identificados, ni tenemos boleto para este evento.
Con gafetes vencidos, en bola, nadie nos detiene, manoteamos para decirles prensa.
El sol es un plomo pintando los blancos cuerpos. Como podemos nos vamos cambiando de lugares. Hasta llegar casi adelante. Nos vamos riendo de los elementos de seguridad. Ya les conocemos desde el año anterior. Son chicanos, y extrañamente son los más groseros con sus paisanos. Parecen renegar de sus raíces, aun cuelguen en su espalda la cruz del sur.
Sentados Gabo me presenta a alguien desconocido: es el baterista de Phases. Ah, si, le dijo. Ya somos un poco maduros, la panza incipiente, comienza a escasear el cabello, o las canas pueblan los lados de nuestra cabeza. Me cuenta: la semana pasada vine aquí mismo a ver a Skid Row. Siento demasiada envida.
Recordé la época de la prepa. La mayoría de las materias reprobadas, las chicas tomando refresco y comida chatarra. Somos niños despreocupados, saliendo de clase para irse de pinta con las niñas del colegio de monjas.
Escuchamos a Phases: Vive siempre preocupada por ser la mejor, no descuida los consejos de vos . Ya dedícate a tu vida propia no le celes a la otra ¿A Quien quieres tu impresionar? Pero esos ojos te miran a matar, me vuelven loco. Eres la reina del lugar, pero debes dejarte conquistar.
Phases fue Claudia, Diana y Alejandra, quizá algunas mas, pero no recuerdo completamente ni sus rostros ni sus caras.
A todas ellas les cante esa canción por teléfono, a media tarde, mientras mis deberes escolares quedaban estancados. Deseaba quererlas de verdad. Pero el amor es la noche, cada mañana vuelve a nacer y los sueños se corrigen.
Le dijo: ustedes eran superfresas y tenían todas las chicas. Jajaja, me dice. Todo eso es como una pagina quemada.
Ya entiendo, fue su tiempo y el mío: ¿Cuándo?
Intentamos seguir buscando lugares mas adelante. Pero pronto un guardia nos encuentra y literalmente nos expulsa hasta la explanada. El talud es la entrada general. El único derecho es el de permanecer callado. Tan cerca del paraíso, y afuera todo se hizo peste.
Estoy encabronado con Gabo, él solo ríe: ahorita nos volvemos a meter, no te malviajes, vamos por una cerveza para el coraje.
Ismael por ahí anda con su mega camara. Ni hablar.
Phases, Diana Claudia y Alejandra, me acompañan en la imaginación.
Suelto mi espada entre tantos cuerpos. Los voy destazando, la idea es estar lo más cerca de donde nace la música.
Grabo en mi espada la letra de “Yo la veo”. Desde este rincón encañono a todos aquellos mis iguales. Algo inesperado esta por suceder. Lo más lindo de mí. Se pone el pecho tieso. Vamos a aguantar todos los golpes para llegar hasta donde deseamos estar. Al frente. Somos soldados y queremos derramar nuestra sangre en las cuerdas de esas guitarras, en los acordes del bajo, y escuchar las salvas de honor, en memoria de nosotros, de parte del baterista. Todo esta listo. Ya desperté. ¿y tu?

Thursday, September 01, 2005

El hombre del único zapato azul



El cazador en espera: casi tres horas en el mega aeropuerto para hacer conexión del vuelo. El corazón palpitante. Tengo miedo. Voy a estar con ella en el paraíso por siete días.
La playa, el calor incrustado en el cuerpo, el aroma a bronceador. Todo junto. Listos para compartir la misma cama.
Ella, la de un día con la regadera abierta, hace casi dos años, el agua corriendo, el vapor llenando el cuarto, los dos entrelazados, ella pequeña, siendo mi niña, ella misma, yo serpiente, tragando agua, comiendo de sus pechos y de la comisura de sus piernas.
Reptando en los mosaicos, vapor y mas vapor, a nadie le importa la cuenta del agua.
Vamos a la cama, le dije, ella brinco. Las sabanas empapadas. Afuera el mundo sigue su rumbo. Nosotros tenemos una cueva donde solo caben dos. El amor es una toalla para secarse el sudor.
Ahora le vuelvo a ver, después de la semana santa. Recuerdo ese mensaje de no te mereces una mujer equivocada. Pero hay algo mas intenso y viajo hasta el otro lado del mundo para encontrarme con ella.
La mujer mujer, la madre de una pequeña de dos meses. Pensé habría algo entre nosotros serio. Pero mi tienda ha sido saqueada por un salteador, alguien sin nombre. En mis noches su rostro no aparece. Solo la silueta, la de los dos, ocupando mi lugar en la regadera.
Llego al otro lado del mundo y es media noche. He aprendido a vivir con tan solo un back pack. En esta vida no se necesita nada mas. Solo lo indispensable. Tal vez la libreta y el bolígrafo, ambos no olvidamos.
Me espera en la calle. Yo la veo igual, pequeña, delgada como un sueño lluvioso.
La abrazo, me besa, ambos necesitamos llorar. Nos sentamos en el balcón del departamento de su hermana. Tomamos cerveza y quiero oír esa historia. ¿Quién me robó este sueño? No lo sé, pero me duele, es una espina tan clavada, tan certera, mi espina su cuerpo.
Hablamos por horas. Tomamos un respiro. Cada uno se va a dormir. Comparto cama con ella y su hija. Quisiera decir nuestra, pero no lo es.
Por la mañana salimos a la playa, seguimos incorrectamente las coordenadas y después de 40 minutos de caminata llegamos a una playa embarcadero.
Me meto al mar, y ella cuida de la bebe. Solo despierta para comer y para seguir en su aletargamiento.
Utilizo el bronceador. Vine preparado a pasar unos días lejos de todo. Del aroma a tinta en las bodegas, de los seis pisos donde el sol jamás se pone, donde no he visto el atardecer tomado de la mano de nadie.
En nuestro pequeño paraíso, ella, la niña y yo. Voy por unas cervezas. A lo lejos veo un tipo pidiendo bronceador. Parece carne fresca supongo. Regreso y le digo, la próxima vez cuando te pidan algo, puedes decirles de lo celoso de tu esposo.
Ella sonríe, se siente protegida. Yo observo a los paseantes. Fumo y guardo toda la basura en una bolsa especial. Odio a los desordenados. Me odio a mi mismo. Y quizá este odiando a ella misma.
Al final del día tomamos un colectivo para regresar al apartahotel. Camino descalzo. La arena se ha hecho una maza con el aceite del bronceador. No quiero ensuciar mis tennis azules.
Abrocho el velcro de los zapatos con la agarradera del maletín.
Ella carga a la bebe. El sol quema mis pies. Siento alivio al subir.
En un instante me doy cuenta de mi pequeña tragedia ambulante. Falta el zapato derecho. Debió caer. Ya me imagino volviendo a la ciudad con dos periódicos amarrados con ligas.
Ella al reencontrarnos en el paraíso me obsequio unos huaraches. Alguien nos observa y cuida, tengo la sensación.
Guardo el sobreviviente zapato azul. Lo utilizare para algo de arte objeto. Ahora la niña duerme, ella fuma conmigo en el balcón.